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Barranca Oscura ¡Hola chavos! Espero que estén bien después de la gran requemada que nos dimos el Domingo pasado en Tehuacan, o mejor dicho en el pueblo de Nanahuinapan Oax, espero les guste el relato y al mismo tiempo los haga recordar ese día como si fuera ayer y arrancamos. Todo comenzó un Domingo despejado y asoleado yo (Nay) me pare muy temprano para preparar mis cosas y salir hacia el punto de reunión, el cual seria en la casa de Beto a las 7am, la primera persona en llegar fui yo, después Juan luego Bertin, de ahí Erik y por ultimo mi pareja (Mauricio) una vez reunidos nos saludamos unos a otros y ahí fue donde me daría cuenta de que era la única mujer del grupo (bendita entre ellos) y nos darían la noticia de que los de Córdoba no irían por que la camioneta no había quedado bien y como solo había un vehículo (el de Erik) pues decidimos viajar en AU y así una vez acordado el plan decidimos rodar hasta la terminal, solo esperamos un par de minutos en lo que los chicos platicaban sobre el recorrido y posteriormente llegaría el AU, y pues ni tarde ni perezosos decidimos desarmar las bicis quitándoles solo la llanta delantera y una vez hecho esto, subimos al autobús y disfrutar del paisaje y del viaje aunque déjenme decirles que Mau se la paso haciendo cuentas todo el viaje pues se le habían perdido $10. Otros como Beto y Erik decidieron dormir y nosotros Juan, Bertin y yo decidimos platicar de todo un poco, después entraría Mau a la conversación y me levantaría el animo, pues estaba un poquito triste por cuestiones familiares y entre cotorreo y charla nuestro fotógrafo estrella (Mau) decidir tomarles fotos a los bebés ahí encontrados (B y E) y después entre nosotros, y a pesar de que la música del autobús no ayudaba mucho, pues eran canciones como para cortarse las venas con un ejote, ya que eran de lo más tristes que pude haber escuchado. Sin darnos cuenta del tiempo ya nos encontrábamos en Tehuacan, llegamos a la terminal bajamos nuestras compañeras (las bicis) las armamos, revisamos y unos decidieron cambiarse ahí mismo, otros compraron polvos mágicos (como los de Bertin) y una vez terminado la revisión y compras decidimos partir hacia el punto de esperan de nuestro buen amigo Héctor y parte del club Coyotes el cual nos habían hecho la invitación unas semanas antes, llegamos al punto de encuentro en el cual ya nos esperaban, no presentamos todos y cada uno, y posteriormente llegaría una camioneta que nos transportaría al lugar de la expedición o sea a Barranca Oscura la cual ya se encuentra en el Estado de Oaxaca.
Una vez reunidos todos decidimos partir hacia una nueva aventura, unos iban en la camioneta con las bicis y otro íbamos en el coche de Héctor, pero para esto ya eran como las 9:30 am. y comenzaba hacer mucho calor. Casi al comienzo del camino hacia Barranca Oscura decidimos hacer una pequeña parada para comprar agua y posteriormente nos echaríamos unos ricos tacos de carnitas en el Oasis (restauran) en el cual estaban muy sabrosos (hasta se me hace agua la boca de recordar) y como dicen pancita llena, corazón contento decidimos emprender hacia la ruta, debo confesar que el viaje hacia la misma se me hizo largo y acalorado (¡me imagino como iban los de la camioneta¡) Pasamos por vario pueblitos de los cuales no recuerdo el nombre pues eran un poco raros y a parte de que no llevaba donde apuntar, pero después de un largo viaje llegamos a nuestro destino, a Nanahuinapan un lugar donde la entrada es un camino muy polvoso, y seco pero tranquilo y una ves llegando a civilización decidimos apresurarnos antes de que el calor fuera mas fuerte, pero creo que fue demasiado tarde pues ya estaba en su punto, revisamos equipo (herramientas, llantas, aguas, velocímetros, cadenas, etc) y una vez preparados emprendimos la nueva y desafiante ruta de Barranca Oscura tanto los amigos del club “coyotes” como los “amigos del viento” en total éramos 10, cabe destacar que yo era la única mujer entre tantos hombres pero fue padrisimo, el recorrido apenas comenzaba cuando a un integrante de los coyotes se le reventó la cadena y tuvimos que hacer una pequeña parada, para entonces el sol comenzaba a hacer quemoso e insoportable a lo cual todos decidimos tomar sombrita en lo que se arreglaba lo de la bici, Bertin y Juan inseparables retirados a unos metros de nosotros bajo la sombra de un árbol, Beto, Héctor y Enrique del otro grupo estaban componiendo la cadena mientras que Mau tomaba las fotos correspondientes, Erik y yo charlábamos un poco sobre lo empapado que estaba de sudor, pues nunca había visto sudar a una persona tan rápido y con tan poco como a él, 15 0 20 minutos mas tarde reanudábamos nuestra ruta. El camino era fascinante pues a pesar de que era plano podías disfrutar del paisaje y de la velocidad, y pronto haríamos una parada para disfrutar del precioso paisaje que se presentaba ante nuestros ojos, pues eran unas rocas gigantes preciosas, las primeras formaban un conjunto de tres y las otras solo eran dos de las cuales una tenia forma de lagartija a excepción de que no tenia lengua, pero si se podía apreciar su cara y en esa parada decidimos tomarnos la foto del recuerdo en grupo y uno que otro individual, terminada la sesión, continuamos con la ruta en la cual nos adentrábamos a un mundo mágico, pues tan solo de ver el camino nos recordaba a el viejo oeste y a la vereda en la cual viajaba la diligencia pues habían cactus, arroyos, coyotes, ríos a excepción de los apaches pero de ahí en fuera todo era similar a aquella época, las curvas que habían en el trayecto eran muy padres y divertidas, habían partes del camino las cuales eran difíciles de rodar pues en vez de haber tierra había arena y eso hacia que el pedaleo fuera mas lento y pesado pues a como avanzabas te iba deteniendo poco a poco o hacia que te barrieras, te cayeras o pararas por completo, pero eso le ponía cache (sabor) al recorrido y lo hacia mas desafiante. A mediada que avanzábamos el calor era insoportable, pues nunca había vivido un calor tan infernal como aquel en toda mi vida y eso lo hacia mas interesante y con más ganas de llegar al final de la ruta, todos íbamos disfrutando de la belleza del lugar y cuidándonos de las ramas que se cruzaban en nuestro camino al igual que de las espinas y cuando pensábamos que ya no podíamos por el infernal calor ¡ho Dios si existes! Pues a lo lejos pudimos apreciar un pequeño arroyo el cual pasamos a toda velocidad refrescándonos a todos y cada uno de nosotros (ese estuvo genial), pero para nuestra sorpresa mas adelante volveríamos a cruzar otro un poco más grande y a varios metros mas un tercero el cual estaría grande y un poco profundo pues si bien pedaleando nos mojamos los pies, caminando nos llegaba a las rodillas o un poco mas abajo. Continuamos con el trayecto y nos encontramos con un rió de agua totalmente choco-latosa supongo que estaba así por las lluvias sufridas por allá pero todos lo cruzamos pedaleando, unos llegaron hasta el otro extremo del rió sin caerse y otros como yo que al final nos detuvieron las rocas tuvimos que salir caminando del mismo, pero ese si que estaba hondo, enseguida nos trepamos a las bicis y continuamos, ya nos encontrábamos mucho mejor pues el agua nos había refrescado y nos había dado aliento para continuar.
Mas adelante los problemas de bici no se hicieron esperar cadenas atoradas, llantas frenadas, desviadores un poco mal, rechinidos de cadena (sin grasa) pinchaduras, etc, había veces que alguno de los integrantes del grupo tenia un problema de estos pero eso no era lo peor del caso, lo malo era que ni siquiera había un árbol del cual te pudieras proteger del sol pues todo era cactus, tras cactus y nosotros ya no aguantábamos ese calor tan seco pues de todos lados sentías una quemazón insoportable de arriba, de debajo, de los lados en fin todos estábamos bañados en sudor y la piel ya nos ardía por tanta requemada, en especial yo que era la única que llevaba manga corta y que decir del agua que llevábamos parecía que estábamos tomando té, pues estaban súper calientes y nadie se salvo de tomarla así, en la ruta habían subidas y bajadas y a pesar de que no eran muchas fueron padrisimas, ya casi estábamos a punto de llegar al final de la ruta, (eso no lo sabíamos) cuando a Juan se le atoro la cadena y decidimos esperarlo en una curva y checarlo por medio del radio que llevaba Beto, poco después llegaría y reanudaríamos el trayecto y ¡oh sorpresa! el final estaba a la vuelta, esto nos pareció muy chistoso ya que nosotros estábamos en pleno sol esperando mientras que el final estaba atrás de nosotros y en ella había una gloriosa sombra de árbol esperándonos en el cual decidimos tomar un descanso y relajarnos por un momento y sin mas ni mas tiramos nuestras bicis y pusimos en marcha nuestro plan ya en la sombra todos comenzaron a quitarse los cascos, guantes, mochilas, gafas, zapatos, playeras en fin todo aquello que pudiera acalorarnos, para esto Bertin llevaba la mochila de mi pareja de equipo (Mau) y de ella saco unas ricas y deliciosas naranjas que nos cayeron como de perlas, pero también déjenme decirles que ahí había un rió choco-latoso llamado Xiquila el mismo que habíamos cruzado anteriormente y varios de los compañeros decidieron refrescarse un poco metiéndose en él sin importan lo sucio que estuviera, entre ellos estaba encabezando Héctor, de ahí Mau, Juan y yo con un poco de ayuda de los dos últimos, después comimos una rica torta, tomamos nuestro tiempo de descanso y estuvimos ahí por un buen rato en lo que unos tomaban fotos, platicaban sobre el recorrido, el calor o el paisaje, pero una vez hecho todo esto y después de haber cargado energías decidimos volver a casa como unos niños satisfechos despues de haber encontrado el tesoro al final del arco iris, todos comenzamos a prepararnos a ponernos nuestros equipo de protección y a revisar las bicis pues ya se habían encontrado indicios de ponchaduras y una no comenzábamos el regreso (eso era por que habían muchas espinas en el lugar) una ves revisado todo emprendimos el retorno a Nanahuinapan el calor aun era quemoso pero ya se aguantaba un poco mas a comparación del medio día, y así ambos grupos que ahora se fusionaban en uno solo regresábamos, algo muy curioso fue que a Juan se le había perdido su velocímetro en el lugar donde su cadena se había atorado y que creen pues que revisando el camino ahí lo encontró en el mismo lugar de la perdida (que bueno no creen ??) De regreso tuvimos que cruzar los mismos ríos que ya se habían pasado anteriormente pero que creen, que creen.... que me ponche y por partida doble la verdad no se como fue ni en donde me metí para que pasara semejante situación solo sentí como la llanta delantera no avanzaba y era un poco pesada que cuando me di cuenta era por que ya no tenia nada de aire y pedí ayuda a los compañeros ellos muy amables y sonrientes me ayudaron a repararla (ahora sé la importancia del curso que impartirá Beto de cómo cambiar una llanta pues nunca me imagine que me poncharía) el que me auxilio fue Beto y quien me otorgo su cámara fue mi pareja de equipo y cuando pensé que ya había salido del problema decidí revisar la llanta trasera y ¡oh Dios! también estaba ponchada y también tuvieron que cambiar la cámara otorgándomela Juan (la cual regresare) esa la cambio mi pareja e inflo Erik, y después de tanto embrollo seguimos el trayecto pero yo iba con un poco de miedo pues temía volver a poncharme pues en las cámaras se encontraron una espina y un pedazo de alambrito ambos enterrados, mas adelante llegamos al segundo rió en el cual nos refrescamos mojándonos y tomando fotos, para esto llegaron unos policías en una camioneta la cual iban a lavar en el rió (buenas gentes) y un señor montado en un caballo todos ellos muy amables y no se si de regreso no fue mi tiempo pues en el rió se me perdieron las gafas de Beto y según yo me las colgué del cierre de la playera, en fin ya las había extraviado y estaba realmente apenada por lo sucedido. En ese momento Héctor nos llevaría por un camino diferente al del comienzo el cual era un nuevo desafió pues no lo conocíamos y para suerte de unos fue rodar junto a la vía todos íbamos muy contentos los que iban primero se adelantaron dejándonos hasta atrás a Erik y a mi pero pronto volveríamos a alcanzarlos y tuvimos que rodar sobre las vías, aun lado de ellas, pasar por caminos muy estrechos y con altura en el cual nuestra adrenalina estaba al 100% pues temíamos irnos hacia abajo, otras tanto caminando pues el camino era muy empedrado y casi no se podía rodar y nuevamente se adelantarían los primeros dejándonos atrás a Mau y a mi, pero pudimos alcanzarlos en un túnel por donde pasa el tren ahí se encontraban esperándonos y protegiéndose del sol y haciendo tiempo en lo que un compañero del otro grupo se recuperara pues se le había bajado la presión y un compañero del mismo iría en busca de un refresco para que se recuperara del desgaste físico y del calor, ahí fue donde el señor que se había puesto mal se sorprendió de verme tan bien, pues me pregunto que si estaba cansada, a lo cual le conteste que no, que estaba bien, posteriormente llegaría nuestro compañero con el liquido, una vez descansados proseguimos con el trayecto ya nos faltaba poco cuando a nuestro buen amigo Juan se le poncho la llanta trasera, pensábamos que tendría que caminar pero la inflo y logro llegar hasta otro punto de descanso el cual se localizaba en otro pueblito de Oaxaca, ahí llegaría una camioneta a recoger al señor que se le había bajado la presión y a Juan, pues ya no podía seguir por que la llanta ya no aguantaba para mas y en lo que llegaba la camioneta los demás decidimos adelantarnos al punto de partida.
Decidí adelantarme junto con otros dos compañeros en lo que los demás venían tras de nosotros pero nunca llegaron y decidí regresar junto con los demás para ver lo que pasaba, y resulta que estaban tomándose fotografías (y yo que creí que les había pasado algo) seguimos rodando hasta llegar al punto de salida en el camino nos encontramos a la persona que iría a recoger al señor y a Juan, después mas adelante se poncharía nuevamente Héctor, estábamos apunto de pararnos Enrique y yo pero el dijo que siguiéramos a lo cual le hicimos caso, yo pedalee lo más rápido que pude pues los demás ya iban muy adelantados pronto pude ver civilización y por fin llegamos con los demás, a nuestra llegada los demás nos aplaudieron y animaron pues nunca nos dimos por rendidos, así que pare la bici, me felicitaron los compañeros y decidí tomar un pequeño descanso minutos mas tarde llegarían los de la camioneta y después Héctor, al final todos nos felicitamos por haber concluido la ruta, unos compraron refrescos para recompensar el liquido perdido pero para la mala suerte no había luz y por lo tanto no estaban fríos y decidieron entrar a una tienda que tenia fachada de cantina pero según ellos no era así pues en ella había agua fría para beber y decidieron llevarnos agua en una botella de la cual nunca bebí en fin, despues nos encontramos con unos gringo que transitaban las calles de ahí pero nada en especial, poco tiempo después estaríamos de regreso a Tehuacan, así que subimos las bicis nos preparamos y emprendimos viaje de regreso, el cual sé me hizo corto y muy relajado supongo que a los demás también, pues estábamos un poquito cansados y comenzaba a oscurecer pero a la mitad del camino se nos cruzo una peregrinación la cual hizo la circulación de los coches más lenta, una vez terminado ese tramo decidimos llegar sin parar con los demás, cuando arribamos ellos ya tenían 20mn de haber llegado, así que bajamos las bicis, dimos las gracias por la ruta que fue genial, platicamos un poco y con la misma decidimos regresar lo mas pronto posible, pues algunos compañeros estaban preocupados por que ya era muy tarde y sus familiares estaría preocupados por ellos a sí que pedaleamos hasta la terminal esperamos unos minutos el AU en lo que Juan y yo hacíamos unas llamadas a casa para decir que estábamos bien, pronto llegaría nuestro autobús, rápidamente desarmamos las bicis, las subimos y abordamos el mismo, Beto iría solo pues quería dormir para recuperar energías, Mau también iría solo para descansar, Bertin y Juan irían hasta tras para platicar y descansar, y Erik y yo iríamos juntos para platicar un poco de la ruta y mas tarde tratar de dormir un poco, el regreso realmente se me hizo corto pues en un dos por tres ya nos encontrábamos en Mendoza así que despertamos bajamos lo mas rápido posible las bicis, las armamos y nos despedimos de Juan pues ya habían ido a recogerlo, y los demás rodaríamos hasta la facultad de Contaduría ahí nos despediríamos Mau y yo de Beto, Erik y Bertin y a pesar de que Erik todavía tenia que manejar hasta su casa se veía optimista, Mauricio me iría a dejar a mi casa pues ya era demasiado tarde, no sin antes echarnos unas gorditas de fríjol, y más tarde nos despediríamos como buena pareja que somos (de equipo) y que creen, por ahí me entere de muy buena fuente que Erik se quedo a la mitad del camino pues se le acabo la gasolina y tuvo que ir a conseguir, (esto fue en la calle se que se toma rumbo a circunvalación o mejor dicho en el parque donde fue la partida de la segunda competencia) yo se que si hubiera sido en otra ocasión hubiera echado chispas, pero no fue así pues estaba tan contento por la ruta que había hecho que no le importo el que se le hubiera acabo la gasolina, así que bajo la bici, se puso sus guantes, su casco y tomo un pequeño galón donde echaría la misma y muy optimista se puso en marcha hasta la gasolinera de circunvalación supongo que todo mundo lo veía raro pues iba muy deportista en medio de la madrugada, así que se apresuro a comprar y regreso con la misma sonrisa con que había partido, hecho la gasolina al tanque, guardo la bici, su casco y manejo hasta su casa en donde fue derechito a la cama pues ya estaba agotado y supongo que todos los demás hicieron lo mismo y así fue como la ruta de Barranca Oscura nos dejo un gran sabor de boca no solo a mi sino a todos los que fuimos. Yo como mujer debo decir que gracias a todos mis compañero esta a sido la ruta más padre que he tenido hasta el momento con ellos, pues a pesar de que era la única mujer me hicieron sentir como sino lo fuera y me refiero a que todos ellos me cuidaron y estuvieron al pendiente de mí durante todos el recorrido, desde que salimos de Nogales hasta llegar nuevamente a el, muchas gracias chavos me la pase de....¡! (interpreten mi silencio) y gracias por la confianza en dejarme este relato, espero haberlos hecho disfrutar del mismo, me despido no sin antes decir ¿cuando volvemos hacer una igual o parecida a esta?, bueno nos vemos el próximo domingo hasta pronto. Nallely Gomez Monterrosa
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